jueves, 23 de septiembre de 2010




El hormigón que se eleva para resguardarnos





Y yo permanezco aquí, quieto,


como la aguja que surca un disco de vinilo extraño,


y tu voz camina sobre él,


la noche baila sobre el tejado en movimientos circulares.

2 comentarios:



  1. Miro al cielo y no cuento noches
    no lloran las nubes sonríe la luna.

    Todo se parece a tus ojos
    por donde irme lejos al faro
    de los mares inmortales y nuestros.

    Callo de ti y de mí también cada ventana
    por la que salto al vacío
    sin moverme de tus labios.

    TÍo

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  2. Como la aguja sobre el vinilo, también nosotros nos paseamos por una espiral que acaba en un núcleo donde hay un agujero.
    Lo bueno es que mientras tanto puede sonar la musiquilla.

    Salud

    Francesc Cornadó

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