miércoles, 6 de octubre de 2010



En un mundo donde el neón anuncia la llegada de la noche,



surges de entre el aliento de las calles.


Árde- me dices, con palabras de azufre que se elevan a mi puerta.


Tus labios son como un imán oscuro que apuntan al alma,


me arrastran al infiero de tu boca.


Toda la eternidad en un instante.

3 comentarios:

  1. Una concentración muy precisa.

    El imán oscuro que apunta es una imagen preciosa.

    Salud

    Francesc Cornadó

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  2. Socio!!! Esto es algo impresionante, es de lo que te he leído que más me ha gustado!!! Tal vez por el toque lúgubre y nebuloso, eres grande!!!! Y que caliente estás!! jaja

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  3. En el ala de una lechuza blanca,
    improvisando un espejismo de ojos oscuros y muerte
    te veo aparecer
    asomado al quicio de la noche.

    Ven, te digo de pronto, sin incertidumbres
    a comerme la boca media,
    a quemar con tu aliento la brasa que allí me arde.

    Tu lengua como cuerpo de áspid
    se enrosca en mis verticalidades,
    bajomontes de humedad y ganas
    de arrastrar tu carne íntima
    hasta el fondo del alma y de mis males.


    Lo eterno
    y tú y yo allí dentro
    es morir en un instante.

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