martes, 5 de octubre de 2010

En cada espacio que ocupas pierdo una oportunidad para respirar,


Existen cien mil maneras distintas de escapar, colecciono las cerraduras abiertas


Llegar a ti después de perderme, o perderme por apartarte


Uno u otro, todo lo distancia y regresa,


...o puede que me rodee.

2 comentarios:

  1. El cuerpo es el límite del aire, ya lo dije,
    la piel es lo más profundo del hombre.

    Salud

    Francesc Cornadó

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  2. Después de todo y no solo eso llega el colapso pulmonar que te dice que abras la boca para que salga la mariposa, con tu aliento.

    Te ves cubierto de escamas, te sientes morir respirando sin respirar, medio borracho de nubes intentando mantener el equilibrio para no caerte de ti.

    Hay un alquimista que convierte lo cuadrado en redondo, deslimitando su cuerpo o desapareciendo, no lo sé muy bien.

    Existen cien mil maneras de atravesar el ojo de una cerradura, todas dan sed en las longitudes que rodean la piel.

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