domingo, 3 de octubre de 2010

                                                       

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Llegó a ti inmundo y sediento, te ensucias, me das de beber



para descubrir el secreto que surge del otoño en tus ojos, octubre ya no se para.


Desapareceré con el tiempo y hasta donde pueda ser, te pertenece el lugar,


el tiempo y la piel, el beso, la tela de araña…


Recuerda esto, cualquier idiota puede escribir diecisiete mil versos redondos,


pero sólo seis se acostarán sobre el suelo de tu memoria.



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3 comentarios:

  1. Lo dijo el propietario rural, el sabio del Empordà:
    lo más profundo que tiene el hombre es su piel.

    Yo creo que no pasa de ahí.

    Salud

    Francesc Cornadó

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  2. Sedienta de tus ojos,
    de la suciedad de tu piel,
    me arrastro por los polígonos de mi cuerpo
    buscándote desde el pasado,
    desde el presente que sólo escucho
    al mirar dentro de mi.

    Una boca, un beso diluido es néctar,
    es secreto que nadie llega a sentir
    sí el tiempo es distancia,
    sí los vértices se escapan a la negra nada
    llamándote desde aquí,
    donde el otoño no es lo que parece
    Y la hojas se niegan a caer.

    Me pertenece tu silencio,
    la arista que sangra, el esmeralda del mar,
    la muerte de mis ojos en tus ojos
    Y el resplandor de una estrella
    abatida sobre el suelo es un labiO lleno de musgo
    Ahogándose sin TI.


    20 5 17 21 9 5 18 15

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