lunes, 15 de noviembre de 2010





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Miras la hora en los comercios que cierran sus persianas.


Vas a llegar tarde…


Otra vez, piensas, tendré que amansar la pantera de tus ojos.


Llegas con una sonrisa de madera y tu lengua de látigo.

 
 
 
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2 comentarios:

  1. El fuego

    Tras el maquillaje del engaño
    acecha una pantera,
    la mirada.

    Una urdimbre de seducciones:
    la voz melindrosa
    del canto de la sirena,
    unas manos frágiles
    dispuestas a la caricia,
    la miel de un beso de marketing
    y los perfumes de los mercaderes.

    Todo ello, virutas exóticas
    para encender el fuego perverso
    o calentar alguna secreción interna.


    Salud
    Francesc Cornadó

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  2. Niño, que leí dos poemas tuyos, si entras en mi blog está el podcast...Y ya veo que sigues escribiendo maravillas. Un abrazo.

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