jueves, 2 de diciembre de 2010



.

Pensaron que podrían continuar el festín con su reencarnación, oh, ratas del aire!,


siniestra es el hambre que os descubre en esta alcantarilla aérea,


y se eleva hasta su última transformación - el tiempo -.


Avanzad ahora hasta la boca de la tierra, al abrigo de vuestra osamenta.

.

2 comentarios:

  1. Una hora muerta siempre lo es; ninguna queda en el aire, ni es posible alimentarse de ella.
    El cementerio está lleno de tiempo frío.

    Ío

    ResponderEliminar
  2. Un reloj en espiral es más inquietante que un reloj blando, no sabes si el tiempo se va expandiendo, haciéndose cada vez más amplio o si el tiempo va confluyendo hacia un punto interior hasta llegar a explotar, un punto que probablemente se encuentre en los más profundo del corazón de la poesía encendida.

    Salud

    Francesc Cornadó

    ResponderEliminar