sábado, 16 de octubre de 2010





Un murmullo lejano llega desde una boca de granito y eclipsa el silencio

Mis ojos artificiales se rinden al cielo,

y pienso, otra mierda que irrumpe en mi cabeza, -Odio las visitas-

Dejo atrás una promesa astillada, y el universo en tus pupilas.

3 comentarios:

  1. Voz de trueno, corazón de bronce, enorme don Suplicio, que llegas desde los asfaltos con gritos de hipopótamo armado.

    Con tu presencia de morfología granítica eclipsas las ubérrimas arcadias del pensamiento.

    Odio tu visita astillada y no veo en tus ojos más oscuridad que la de tus odios y venganzas.

    -El ejercicio principal del poder es la administración de la venganza- dijo el caminante descreido.

    Salud

    Francesc Cornadó

    ResponderEliminar
  2. Escudriño la fascinación que me produce la nada,
    no espero que las piedras alcen el vuelo.

    Desde detrás de la puerta los ecos me confunden,
    puedo creer o no creer lo que brilla en lo alto,
    pero pienso,
    tal vez sea una luciérnaga y me deje tocarla.

    Me demoro en la infinita desaparición del negro;
    escribo con tus ojos un solitario eclipse conjunto,
    tus pupilas en mis manos.
    Y me rompo desde fuera y hacia dentro
    en tu universo, en sus mil espacios silenciosos.


    Ío

    ResponderEliminar
  3. Niño, me sigues, me lees y me besas, pero no me envías nada a la radio para que lo lea, ¿cuándo lo harás? Ya sabes: info@radiounioncatalunya.com/

    Yo también te beso... (y te leo y te sigo)

    ResponderEliminar