lunes, 20 de diciembre de 2010

El dolor hace puenting en tus ojos….

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… y llorar por una lágrima que se estrella contra el suelo,


es un suicidio colectivo.


O que te olvide, como el hilo de una cometa escurriéndose entre los dedos,


una colección de suicidios.

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5 comentarios:

  1. Cago en la leche hermano!!!
    jajaja, ya puedes empezar a contestar a mis comentarios en tu puñetero blog eh? jajaja
    te dejo aquí mi visita, en este poema que me pareció tan bueno y que nadie entendió ni una mierda...
    no me vetes por decir mierda eh? jajaja
    un abrazo amigo!!!!

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  2. Hablo de colectivizar el dolor...como una peste incontenible...que no se agota en la impericia de llorar por lo perdido...se agota cuando levantados del pantano...asidos del pasamanos caminamos sobre el lodo para flotar en otros destinos.
    Hablo del olvido, como un arma disparada a la sinrazón de una juntanza a lo que Dios diga, que no es otra cosa que la estupidez disfrazada de amor...o la mejor definición que se ha escuchado -el esperar la nada-
    Hablo de lágrimas que no conmueven, de adioses que están apostados para lanzarse, de amores que no lo fueron, no lo son...ni...(pueden ser)
    josemariademafra

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  3. Pues si no lo entendió nadie, por algo será.

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  4. Mi boca recoge tus aguas,
    la vuelve a tus ojos,
    allí la distancia no existe.


    MÍo

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  5. Que en esta Navidad la felicidad te acompañe.

    Que desaparezcan los problemas y los dolores de cabeza y que el bienestar sea duradero y no se acabe nunca.

    Que el año que viene sea mejor que este que dejamos atrás.

    Que cambien las tortillas y que se invierta el orden de las cosas, de manera que todo lo que es malo se vuelva bueno.

    Y sobre todo buena salud.

    Que no tengas obstáculos y que todo te vaya bien, que tengas suerte y prosperidad.

    Que estés orgulloso de tu ciudad y de tus vecinos y aún más, que ellos lo estén de ti.

    Que el planeta esté más limpio y que no nos lo dañen.

    Que el mundo tenga mejores políticos, es decir, que sean de los que trabajan por el bien común en lugar de montar el espectáculo.

    Y que la salud, la felicidad, la belleza, el amor, el arte y la razón no te abandonen jamás.

    Francesc Cornadó

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