sábado, 8 de enero de 2011

GRAVEDAD





Hacía de cera sus noches si las alumbraban las estrellas.


Del camino, un puente tendido a los restos de su esqueleto en un bosque que se incendía.


Hacía de su presencia una excusa,


un extraño movimiento de huida, que lo atraía indefectiblemente a ella.

2 comentarios:

  1. Ya te comenté...pero es tan bueno esto que no puedo dejar las palabras fuera...
    hermano, es increible el poder de atracción entre dos corazones...quizás, yo iría más lejos en el título y lo habría titulado gravedad al cubo.
    abrazos!!!

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  2. Hacía que lo pareciera,
    cuando se iba a escuchar a la luna;
    en cada una de sus caídas, charcos de silencio
    le llegaban hasta las piernas.

    Hacía con su boca una fosa
    para enterrarse junto a sus ojos;
    ella le quería de quererle
    en noches de asfixia,
    con las manos en vela.


    Hacía de todas las cosas pensamientos,
    dos o tres eclipses para colgarse a una sonrisa,
    una telaraña de olas.

    Hacía de su respiración otra ajena,
    a medio camino de un beso,
    a media hora de su lengua.


    MÍo

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